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RECURSOS ARGUMENTATIVOS

Estrategias o recursos argumentativos
  • De autoridad. Se basa en el prestigio de una persona, un grupo o una institución para fundamentar o favorecer una tesis. A mayor importancia o significativitas de la autoridad, más indiscutible y válido será el argumento. Las autoridades citadas son casi siempre especialistas de un campo específico; se trata así de la autoridad de un experto, aunque también puede tratarse de una autoridad religiosa, de la autoridad de la masa, etc. (En la siguiente página, al pie, guardé en "Archivos adjuntos" una serie de citas).
  • De causa-consecuencia. Presenta las causas que determinan o explican un hecho, o bien el efecto que resulta de un acontecimiento. Es decir, parte del principio de que todo hecho tiene una causa y que todo acontecimiento provoca ciertas consecuencias. Además, no sólo muestra la correlación A causa B o B es consecuencia de A, sino también puede explicar  por qué.
  • De ejemplificación o mediante ejemplos. Se consideran argumentos de ejemplificación a los casos particulares que se utilizan de manera incuestionable para fundamentar una regla. A veces el autor manifiesta explícitamente que un hecho es presentado como ejemplo, mientras que en otras, no. Este tipo de argumento permite - a partir de varios ejemplos- apoyar una generalización. Esto es así porque un solo ejemplo no ofrece el fundamento para llegar a analizar.
  • De generalización. Se habla de generalización cuando los ejemplos presentados pueden considerarse dentro de la misma regla. Es decir, cuando se trata de una enumeración de fenómenos intercambiables que llevan a formular una regla o ley general, o bien a fundamentarla.
  • De analogía o semejanza. La especificidad de la analogía reside en la semejanza entre los términos, o bien por rasgos comunes entre dos fenómenos. Se trata de la similitud de relaciones. Mediante este tipo de argumento se pasa de un caso específico a otro caso semejante.
  • De comparación. En esta clase de argumento se confrontan o relacionan diversos elementos o fenómenos. A veces las comparaciones se efectúan por oposición; otras pueden manifestarse mediante el uso del superlativo.
  • De refutación: En su texto, el emisor incluye voces que se oponen a su tesis, para discutirlas, contradecirlas o descalificarlas.
  • De ironía. Contraste  que se produce casualmente entre dos cosas y que parece una broma. Modo de expresarse en el que, mediante la entonación, los gestos o burlas, se da a entender algo distinto de lo que se dice.
  • De pregunta retórica. Otra voz que el emisor incluye en el texto es la del receptor al que desea convencer. Uno de los procedimientos para hacerlo consiste en formular preguntas retóricas, que no se plantean para que el lector responda a ellas, sino que ya tienen implícita la respuesta. Anticipan los posibles interrogantes que se formularía el lector, hacen que sea más fácil seguir el desarrollo argumentativo y son utilizadas también para efectuar una aseveración implícita.
  • De concesión. Reconocimientos de ciertos puntos de vista del otro como válidos.

EL CUENTO

El cuento

Por José Monjo

La literatura es una de las formas de la ficción, porque narra hechos imaginarios como si fueran reales. Etimológicamente, la palabra ficción proviene del latín FINGERE que significa “fingir, mentir” y  también “modelar y componer”.
A diferencia de los textos narrativos no ficcionales: periodísticos, históricos o científicos, los ficcionales no pueden ser considerados no verdaderos ni falsos. El escritor apunta a la belleza, más que a la verdad de una historia y al lector no le interesa comprobar su grado de veracidad, sino que el mundo narrado sea creíble, es decir verosímil. El lector entra en ese mundo y participa recreándolo según su experiencia y sensibilidad “destejiendo” la trama  “tejida” por el autor
El cuento es una narración breve de carácter anónimo, tradicional y popular, que intenta explicar interrogantes sobre la naturaleza y en la que predominan los elementos maravillosos.

Tipos de cuentos

Hay distintas calificaciones de los cuentos. Vamos a optar por la siguiente:
a) Folklóricos y literarios.
b) Realistas y no realistas.

a) Los cuentos folklóricos son anónimos, populares y se han transmitidos oralmente.
En esta categoría entran los cuentos maravillosos, de animales, de tontos, de sordos, etc.
Los literarios tienen autor y se transmiten en forma escrita.

b) los cuentos realistas presentan un mundo con personajes y circunstancias posibles en la realidad cotidiana.
Se pueden clasificar en: costumbristas (personajes y hechos propios de una región), humorísticos, sentimentales y policiales.
Los cuentos no realistas introducen elementos que no pertenecen al mundo conocido. Se clasifican en maravilloso (con la presencia de hadas, dragones, princesas), fantásticos (producen la duda en el lector sobre hechos fuera de los común en un contexto real), de ciencia ficción (se basan en conocimientos o hipótesis científicas), los de terror (con fantasmas, monstruos, muertos resucitados).

Tipos de narradores

Los narradores se clasifican según la persona gramatical en que se narran (generalmente, 1ra o 3ra) y el punto de vista en que lo hacen, es decir, el grado de conocimiento que tienen de la historia y los personajes.

·         Narrador Omnisciente: no participa de los hechos que relata pero conoce todo sobre sus personajes: qué sienten y qué piensan. Usa la tercera persona.

·         Narrador Protagonista: participa como personaje principal. Se usa la primera persona.

·         Narrador Testigo: sólo conoce lo que ve o escucha. Emplea la primera o tercera persona.

La superestructura narrativa:

Todo texto tiene una superestructura determinada cuyo conocimiento ayuda al lector a hacer predicciones y a comprender lo leído.

1.      Situación inicial: el narrador presenta los personajes y los sitúa en un lugar y en un tiempo determinado en que se desenvolverán los hechos. Personajes, espacio y tiempo constituyen el marco que puede variar a medida que transcurre el relato.
2.      Conflicto: es imprescindible para que resulte interesante la narración. Esta alteración, que modifica la situación inicial y obliga al personaje a actuar, puede surgir de su interioridad o por algún suceso exterior. Es un fenómeno que amenaza cambiar la vida de los protagonistas para mal o para bien. La complicación o complicaciones desencadena una serie o secuencia de acciones que llevan a la resolución del problema.
3.      Resolución: puede ser favorable o desfavorable para el protagonista, los hechos tomarán una determinada dirección y desembocarán en una situación de la que no se puede regresar.
4.      Situación final: nuevo estado respecto de la situación inicial. No siempre está explicitada, a veces el lector debe inferirla.
5.      Evaluación: aparece una opinión del narrador, aunque no siempre está presente.
6.      Moraleja: hay narraciones como las fábulas y las parábolas que dejan una enseñanza que suelen aparecer destacada en el texto.

                        La evaluación y la moraleja no aparecen en todas las narraciones.

El cuento realista

El Realismo sucede al Romanticismo porque los cambios sociales y de mentalidad determinan una declinación del idealismo y del subjetivismo. Los avances científicos y tecnológicos provocan cambios en la visión del mundo y exigen el análisis minucioso de la realidad de la que se quiere presentar una mirada objetiva y crítica.
En argentina, este movimiento coincide con un momento histórico el cual se logra la estabilidad política durante la presidencia de Roca. Se pone en funcionamiento el modelo económico del liberalismo, gana espacio la corrupción institucional y la sociedad se vuelve muy heterogénea y pluralista por la fuerte presencia de extranjeros.
Las principales características del Realismo son.
·         Detenida observación del mundo social: el artista describe minuciosamente los ambientes y la psicología de los personajes. Para ello se documentan sobre el terreno tomando minuciosos apuntes sobre la gente, la indumentaria y las costumbres o buscan en libros especializados datos necesarios para conseguir exactitud.
·         Personajes comunes tomados de la vida cotidiana: el Realismo evita el “héroe” para trabajar con personajes comunes tomados de la vida cotidiana. Muchos de ellos resultan vulgares, a otros le falten iniciativas pero son creíbles porque se asemejan a las personan que a diario se frecuentan. La atención al detalle lleva al escritor a captar los rasgos particulares de cada tipo humano a los que retrata fielmente.
·         Compromiso con los sectores populares: el artista devela las injusticias sociales y las denuncia. Se descubren las lacras de la sociedad con actitud crítica. El producto artístico se presenta como un instrumento de corrección y mejoramiento social.
·          Se escribe para un mundo masivo: interesa que la obra literaria llegue a la mayor cantidad posible de lectores. Los lectores rechazan lo idealista, lo fantástico y piden que se le hable de la realidad inmediata, cotidiana.
·         El estilo es objetivo e impersonal: el artista utiliza la tercera persona gramatical y abundan las descripciones.


Este tipo de cuento trata de reproducir fielmente ambientes, costumbres, personajes y formas de expresión de una época determinada. Las descripciones son exactas, minuciosas y el lenguaje refleja los modismos y peculiaridades del habla de los personajes. El narrador observa objetivamente la sociedad y los hechos narrados se suceden en un orden lógico y cronológico.

El cuento policial

Los relatos policiales tienen su origen a mediados del siglo XIX. En 1841 aparece “Los crímenes de la calle Morgue”, de Edgar Allan Poe (1809-1849). En ella, el personaje detective. Auguste Dupim, está dotado de una  excepcional capacidad de análisis para develar casos misteriosos.
Otros famosos escritores policiales fueron Arthur Conan Doyle (1859-1930), Gilbert Chesterton (1874-1936) y Agatha Christie (1891-1976). Estos escritores crearon detectives que fueron más famosos quesos inventores: Sherlock Holmes, el padre Brown y Hércules Poirot, respectivamente.
Tanta fama adquirió Sherlock Holmes que cuando se autor decidió acabar con él (pues quería dedicarse a escribir novelas históricas), miles de cartas de lectores indignados que clamaban por la vida del genial investigador lo obligaron a resucitarlo. Para ello, en el siguiente relato contó que Watson, fiel amigo del detective, se había equivocado y, en realidad, Holmes no había muerto.
Los cuentos policiales se caracterizan por plantear un enigma al lector, una especie de juego de la inteligencia cuyo objetivo final es aclarar el misterio. Parten de una situación misteriosa (robo, crimen), para pasar inmediatamente a la investigación; esta se basa en el análisis de indicios y la eliminación paulatina de las sospechas hasta arribar, en medio de una atmósfera de suspenso, a un desenlace imprevisto.
El detective es el encargado de descifrar un enigma con su capacidad de razonamiento y deducción, u el lector, además de disfrutar del placer estético propio de la literatura, desempeña también un rol activo en el descubrimiento del misterio.

Cuentos fantásticos

Los cuentos fantásticos son cuentos en que se narran hechos inusuales o extraños, que no forman parte de nuestra vida cotidiana o que debemos hacer grandes esfuerzos para comprender. Así, los escritores parten de la realidad, y algunos insertan allí situaciones o personajes que pueden existir, otros lo que es poco probable que exista y otros insertan lo imposible.
En cuanto a la explicación de lo inusual, en algunos cuentos fantásticos, los hechos no tienen ninguna explicación; en otros se los explica desde el comienzo y en otros se la encuentra recién en el final. De este modo, el lector duda del grado de realidad de lo que lee, puede elaborar diversas hipótesis y, luego de la lectura, sacar su conclusión sobre el grade de realidad de lo que leyó.
Los cuentos fantásticos son un producto de la modernidad: en ellos los escritores intentaron reproducir la sensación de que la realidad era imprevisible provocada por las importantísimas innovaciones tecnológicas y sociales de los siglos XIX y XX, por ejemplo, la explosión demográfica, los experimentos y los hallazgos con el cuerpo y la mente, la electricidad, etc. Más tarde, luego de la conmoción que provocaron las guerras mundiales, el género se revitalizó porque esta realidad de destrucción y muerte fue aún más difícil de explicar.

Componentes del efecto fantásticos

Una buena parte de la verosimilitud y el efecto fantástico de un relato depende del buen diseño que el autor hizo del espacio, el tiempo, los personajes y el narrador, habitualmente ligados a las descripciones.
En muchos relatos, por ejemplo, son los espacios los que permiten la irrupción de lo extraño en la realidad.
El tiempo también puede ser la puerta de entrada a lo inusual en un cuento: el pasado irrumpe en el presente o en el futuro a través de algún objeto, lugar o persona que oficia de puente entre las épocas.
Los personajes pueden presentar algún rasgo que recurre el relato al reino de lo fantástico.
También, el narrador introduce y desarrolla la historia narrada, pero sobre todo, dosifica la información que se le da al lector para generar suspenso, así se acentúa o disminuye la sorpresa que provoca a lo largo del relato, cuidando la verosimilitud, sin perder de vista cómo recibe la información el lector, cómo representa en su mente lo leído y los efectos que se generan en su razón y emoción.

Cuento de Ciencia Ficción

Los asombrosos progresos de la ciencia en el siglo XIX influyeron sobre la literatura. Así aparecieron los relatos que procuran analizar las posibles consecuencias que vivía la sociedad. Estos relatos pertenecen al género llamado Ciencia Ficción.
El objetivo del género es advertir al hombre acerca de los peligros que corre la humanidad si no logra controlar los avances científicos y tecnológicos.
La primera obra de ciencia ficción en “Frankenstein (1818) de la escritura inglesa Mary Shelly.
Existen diferentes definiciones de la ciencia ficción. La decisión clásica del diccionario dice: “relatos fantásticos basados en la ciencia”.
Una propuesta más moderna asegura: “ciencia ficción es la literatura de la imaginación disciplinada.

Esta definición quiere decir:

·         La ciencia ficción es un género literario; por lo tanto, todo lo narrado, pertenece al campo de la ficción.
·         La imaginación creadora tiene un papel preponderante, pero esta misma imaginación está regida, disciplinada por los aportes de la ciencia.

El relato de ciencia ficción es un texto ficcional de carácter narrativo que se basa en la proyección de los adelantos de la ciencia y la tecnología, y que muchas veces se desarrolla en el futuro como tiempo ideal en el cual esos adelantos podrían hacerse realidad,
Tipología de la ciencia ficción:
·         Ciencia ficción dura: se trata de textos donde se desarrollan diferentes temas con presupuestos científicos muy abundantes.
·         Historias de espadas y brujería: estos relatos transcurren en tiempo y relatos imprecisos caracterizados por la magia y el ideal caballeresco.
·         Historias del espacio: designa a las narraciones de aventuras cuyos sucesos transcurren en el espacio exterior.

Los temas de la ciencia ficción:

·         Los viajes por el espacio y el tiempo:
1.      La posibilidad de encontrar vida en otros mundos.
2.      Las invasiones extraterrestres.
3.      Las guerras interplanetarias.
·         El futuro anticipado.
·         El hombre y las máquinas.
·         Las transformaciones del cuerpo humano.

La ciencia ficción hoy:

Avanzado el siglo XX, la ciencia ficción se hizo popular sobre todo en los Estados Unidos, donde circularon ediciones económicas, con ilustraciones de tapas muy llamativas, que se denominaron “pulps” por la baja calidad de su papel.
En la década de 1950, el cine se interesó por estos temas y produjo numerosas películas  en la que abundan todas clases de insectos modificados por experimentos.
A partir de la década de 1960, la ciencia ficción tomó un lugar importante en el cine, gracias a la calidad de un número importantes de escritores y la producción de obras maestras como “2001, odisea del espacio” de Stanley Kubrick (1968).
En la actualidad, el interés por los productos literarios de la ciencia ficción se ha estimulado por la presentación de superproducciones que despliegan numerosos efectos especiales.

   Escritores importantes:

·         Ray Bradbury
·         Isaac Asimov
·         Robert Henlein
·         Theodore Sturgeon



INTRODUCCIÓN A L A LITERATURA


Concepto de literatura:

Por José M .Monjo

La literatura en su sentido más amplio, es cualquier trabajo escrito; aunque algunas definiciones incluyen textos hablados o cantados. En un sentido más restringido y tradicional, es la escritura que posee mérito literario y que privilegia la literariedad, en oposición al lenguaje ordinario. El término literatura designa también al conjunto de producciones literarias de una nación, de una época o incluso de un género (la literatura griega, la literatura del siglo XVIII, la literatura fantástica, etc.) y al conjunto de obras que versan sobre un arte o una ciencia (literatura médica, jurídica, etc.). Es estudiada por la teoría literaria.

Hacia una tipología textual:

Un texto es un conjunto de ideas que apunta a un tema en particular y se adapta a los destinatarios. Cada texto tiene una intención comunicativa. De a cuerdo a esa intención se clasifican en literarios, periodísticos, científicos, Instruccionales, epistolares, humorísticos, publicitarios.
Tienen como objetivo: informar, convencer, seducir, entretener, sugerir estados de ánimo etc.
Según el objetivo que tengan las personas cuando usan el lenguaje (sea texto verbal o escrito) se denominan funciones y dependen de la intención que emisor quieran transmitir. Así los propósitos con los que se emiten  los mensajes se relacionan con el componente dela situación comunicativa que predomina en cada caso.
Según su intención, Jakobson clasifica las Funciones del lenguaje como:

1.      Función Informativa: La intención es dar a conocer el mundo tal cual es, de manera                  objetiva, en un lenguaje conciso y transparente. Interesa el “qué se dice”.

2.      Función Expresiva: Manifiestan la subjetividad del emisor. Muestran los estados de ánimo.

3.      Función Apelativa: Tratan de modificar los comportamientos o ideologías. Tienen la función de persuadir al receptor.

4.      Función Literaria: La intención es manifestar el mensaje en forma bella o artística. Interesa el “cómo” y no el “qué se dice”.


Cada TEXTO tiene una estructura o una forma de entrelazar las ideas. Se la denomina TRAMA. Según la estructura que presenta las ideas se clasifican en:

1.      Trama Narrativa: Presenta los hechos o acciones en una secuencia temporal o causal.

2.      Trama Descriptiva: Presenta las características se seres, personas u objetos a través de rasgos distintivos


3.      Trama Argumentativa: Comentan, explican, demuestran o confrontan ideas. Presenta la siguiente estructura: introducción, problemática, desarrollo y conclusión.

4.      Trama Conversacional: Aparece en estilo directo la interacción lingüística que establecen los hablantes


Aclaración: En un mismo texto pueden aparecer varias funciones del lenguaje o tramas textuales; pero siempre hay una que predomina.



Caracterización de los tipos textuales:

La clasificación de los tipos textuales est6á relacionado con el propósito comunicativo del emisor. Los tipos textuales son: narrativo, descriptivo, expositivo – explicativo, argumentativo, instruccional y dialogal.

1.      Narrativo: se usa para expresar hechos según una sucesión temporal: es decir, cronológicamente. Responde a preguntas ¿qué sucede, sucedió o sucederá? (también puede responder a: ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿a quién?). suele encontrarse en cuentos, anécdotas, biografías, crónicas periodísticas y novelas.

2.      Descriptivo: se usa para expresar qué es o cómo es un objeto o una idea (también puede responde a ¿cuánto mide?, ¿para qué sirve?, ¿dónde se encuentra?, ¿cómo se comporta? ¿Cómo se mueve? etc.). Es usual en textos científicos.


3.      Expositivo – explicativo: se usa para presentar un contenido informativo de manera comprensible para el destinatario. Suele exponer un concepto, un hecho o un problema. Para ello, el emisor dispone de múltiples recursos explicativos. Se encuentra en textos científicos y textos escolares.

4.      Argumentativo: se usa para expresar qué piensa el emisor sobre un tema y qué argumentos tiene para pensar así, de modo de convencer al destinatario. Es frecuente en editoriales periodísticas, discursos políticos y en publicidad.


5.      Instruccional: se usa para que un destinatario ejecute una acción o asuma determinadas conductas. Para ello, las partes del texto se disponen como una serie organizada de prescripciones o de reglas según el caso. Responde a la pregunta ¿cómo se hace?, ¿qué se debe hacer? o ¿Qué está prohibido? Es típico en receta de cocina, manuales de uso, consignas en textos escolares, prospectos de medicamentos, folletos turísticos, reglamentos, ordenanzas y leyes.

6.      Dialogal: se usa para desarrollar un diálogo, es decir, un intercambio comunicativo pautado entre dos o más personas. Se usa en conversaciones orales, chat, texto teatral y entrevistas periodísticas.

El texto literario: características
En primer lugar, señalamos que el paratexto (títulos, subtítulos, tapas, contratapas, etc.) puede indicar al lectos que un texto es una novela, una obra de teatro, una colección de cuentos o una antología de poemas, antes de que se acceda a la lectura.
Hay críticos que consideran que es literario el texto verbal en el que se cumple la función estética del lenguaje. En este caso, la obra literaria vale por sí misma, no tiene una finalidad pragmática específica que remita a nada que esté fuera del texto literario.
El lector participa voluntariamente en la comunicación artística, elige libremente lo que quiere leer y lo disfruta, sin calcular otro fin ajeno a la lectura misma. Esta relación placentera que se establece entre el texto y el lector se relaciona con la finalidad estética del lenguaje.
El texto literario tiene que tener una organización interna y externa, es decir, que existe una explotación de los recursos del lenguaje.
Además el código estético tiene un alto grado de complejidad respecto del que se utiliza en otros discursos sociales. Un texto literario se distingue por transmitir una cantidad de información literal: es decir que es posible distinguir niveles (el metafórico, el estilístico, el ideológico, el didáctico, por ejemplo). El texto literario es plurisignificativo y, por lo tanto, requiere de una extensa tarea de interpretación.
También a quienes se han inclinado por pensar que el texto literario se caracteriza por ser ficcional y señalan lo que la literatura representa siempre remite no a un mundo real sino imaginario. Sin embargo, una buena parte de los textos líricos (sobre todo producido en el siglo XX) no son enunciados ficcionales sino actos de habla del poeta que los ha escrito, igual sucede con los relatos de viaje , las autobiografías  o las memorias, creados con una intención estética, que son considerados literarios pero no ficcionales. Además, hay textos ficcionales que no son literarios, como las historietas. Por eso, decimos que no todo texto literario es ficcional ni todo lo ficción es literario.

Los géneros literarios

El término de literatura es relativamente nuevo. Data de afines del siglo XVIII: desde entonces ha englobado muy diversos tipos de manifestaciones. Históricamente se la ha intentado clasificar en distintos géneros.
Los géneros literarios son clases de textos literarios. Las clases se forman porque los textos que las componen tienen propiedades comunes. Esas propiedades se constituyen como modelos: los autores escriben en función de géneros ya existentes y los lectores leen en función de los géneros que conocen gracias a la escuela, la crítica, etc.

Los géneros literarios son:
·         Los géneros poéticos – líricos;
·         Los géneros épico – narrativo;
·         Los géneros teatrales.

A la tríada tradicional se pueden añadir

·         Los géneros didáctico – ensayístico (incluyen los textos en prosa escrita no ficcional, desde el artículo periodístico, pasando por el ensayo hasta la critica literaria).

Por otra parte, muchas veces hay obras que marcan una ruptura respecto del género en el que podrían clasificarse. Además, los géneros van siendo reemplazados de una época a otra y adoptan nuevos nombres. Por eso, hay que creer que un texto literario debe “obedecer” a un género necesariamente. Los géneros son clasificaciones posibles y el artista tiene la libertad para seguirlos, transgredirlos o crear nuevos.



Historia de los Deportes en Argentina..



Historia de los Deportes en Argentina..

Por José M. Monjo

Introducción:
Hacia fines del siglo XIX comenzó a institucionalizarse la actividad deportiva en el país. Los primeros clubes y federaciones se conformaron imitando las instituciones inglesas nacidas en torno a juegos de origen británico: fútbol, rugby y polo.


Automovilismo
Hablar de este deporte en la Argentina es hablar de Juan Manuel Fangio, quien participó en 200 competencias, obtuvo 80 triunfos, clasificó segundo en 28 oportunidades, utilizó 49 autos en toda su carrera deportiva, fue 5 veces campeón mundial de Fórmula 1 con cuatro grandes marcas: Alfa Romeo (1951), Mercedes Benz (1954–1955), Lancia Ferrari (1956) y Maserati (1957) y se convirtió en leyenda del automovilismo mundial.
En los años 70 fue figura destacada el santafesino Carlos A. Reutemann, quien debutó en 1972. Logró un total doce grandes premios, siendo 1978 el año de su mejor performance: ganó en Brasil, dos veces en Estados Unidos y en Gran Bretaña y subió al podio en ocasión de otros 33 grandes premios.


En cuanto al turismo carretera, su historia se remonta al año 1937, al autorizarse en la Argentina la realización del Gran Premio TC, en el que sólo podían participar autos de carrocería cerrada (excluyendo así a los de carrera o gran sport). La extensión de la prueba debía superar los mil kilómetros, recorriendo diferentes caminos y provincias, a una velocidad máxima de 120 Km/h. Un puñado de audaces se lanzó a recorrer nuestro país a través de caminos inexistentes, a bordo de vehículos en serie armados con esfuerzo y dedicación. La consagración fue para Ángel Lo Valvo bajo el seudónimo de "Hipómenes" En 1948 se disputaría la mayor gesta del automovilismo argentino: el Gran Premio de la América del Sur. Fueron catorce extenuantes etapas uniendo las ciudades de Buenos Aires y Caracas (Venezuela), resultando vencedor Domingo Marimón, para luego entrelazar Lima (Perú) y nuevamente Buenos Aires, imponiéndose Oscar Gálvez.
La década de 1950 a 1960 es considerada la del piloto–mecánico. Hombres que “fabricaban" sus propias máquinas y las conducían velozmente por los caminos más difíciles y abruptos. Ellos fueron: Oscar y Juan Gálvez, Dante y Torcuato Emiliozzi, Ciani, Álzaga, Logulo, Devoto y otros. En la década siguiente, siguieron su ejemplo Eduardo Copello, Gastón Perkins y Luis Di Palma, aunque poco a poco este deporte fue cayendo en el encierro de los autódromos, con esporádicos momentos de apertura y brillo.
Otros nombres que hicieron eco en el automovilismo fueron: Juan M. Traverso, quien fue campeón de TC en los años 1977, 1978 y 1999 con Ford, y en 1995, 1996 y 1997 con Chevrolet, y Roberto Mouras, también campeón de TC en 1983, 1984 y 1985 con Dodge.

Básquet
Ya desde los años 30 el básquet nacional tuvo una activa participación en los certámenes sudamericanos, en los que obtuvo el primer lugar en las ediciones de 1930, 1935, 1941 y 1943.
En 1950 se realizó el primer campeonato mundial y su sede fue el estadio Luna Park de Buenos Aires. Pese a que las expectativas de un logro no eran muy altas, el combinado nacional entrenado por Jorge Canavesi y Casimiro González Trilla se consagró campeón tras vencer a los hasta entonces imbatibles Estados Unidos. El resto de la década vio al seleccionado argentino campeón en el Panamericano de 1955 y en un importante cuarto lugar en los Olímpicos de Helsinki 52.

Pese a que a nivel continental el básquet argentino tuvo ciertos aciertos, se puede decir que desde 1955 hasta 1982 la desorganización y la falta de una estructura sólida de competencia conspiraron contra este deporte que fue perdiendo posiciones, más allá de figuras y equipos meritorios que surgían de tanto en tanto. En esos años no existía una liga nacional, sino que cada federación organizaba sus propios torneos y anualmente se realizaba un campeonato de selecciones provinciales.

A principios de los 80 el director técnico León Najnudel presentó un proyecto de creación de una liga nacional organizada en tres divisionales, que comenzó su andadura en 1985. La liga creció, no sin contratiempos, y sus frutos no tardaron en aparecer. En 1990 Argentina fue sede del mundial en el que quedó en octavo lugar. Además, en 1995 obtuvo el título Panamericano y la Copa América de 2001, ambos disputados en nuestro país.

La consagración de este deporte a nivel internacional llegó con el segundo lugar en el Mundial de Indianápolis en 2002 y la obtención de la medalla dorada en Atenas 2004.


Boxeo
Comenzó en nuestro país como un deporte amateur y de carácter aristocrático. El primer profesional que saltó a la fama fue Luis Ángel Firpo, un peso pesado que fue apodado como “El Toro Salvaje de las Pampas” en ocasión de la llamada “pelea del siglo” frente a Jack Dempsey un 14 de septiembre de 1923 por el título mundial y en la que fue derrotado. Este combate es especialmente recordado porque fue la primera transmisión de radiodifusión deportiva desde el exterior.

En la década del 50 surge la figura del mendocino Pascual Pérez, quien fue el primer boxeador argentino coronado campeón del mundo. Lo consiguió el 26 de noviembre de 1954 en Tokio, donde obtuvo la corona de la categoría mosca.
A comienzos de los años 60, otro mendocino: Nicolino Locche, logró la corona del peso liviano y un apelativo que demostraba todas sus condiciones: “El intocable”.

Los 70 vieron al más importante boxeador de la historia argentina: Carlos Monzón, quien conquistó el galardón de los medianos en 1969 ante Nino Benvenutti y lo retuvo en catorce defensas. Otro de los destacados de la década fue Víctor Emilio Galíndez, campeón mundial de los medio pesados, que retuvo su título en nueve ocasiones.
El cordobés Santos Benigno Laciar, en tanto, obtuvo el título mundial de peso mosca en 1981 y construyó una exitosa carrera a lo largo de la década con dos coronas, mosca y súper mosca, que defendió con éxito en ocho ocasiones. Por su parte, Juan Martín Coggi, apodado “Látigo”, se alzó en 1987 con el título de los Welter y Welter Junior; a este último lo retuvo en cuatro combates y lo reconquistó para conservarlo en otras seis defensas.
Otros ídolos del boxeo fueron José María "El Mono" Gatica, Alfredo Prada, Oscar "Ringo" Bonavena y Horacio Accavallo. Además, el boxeo olímpico dio a la Argentina siete medallas doradas, siete plateadas y diez de bronce, lo que constituye la mayor cosecha del deporte nacional.

Fútbol
Fue practicado desde muy temprano por marineros ingleses en lugares cercanos al puerto de Buenos Aires. Desconocido por entonces en las márgenes del Plata, despertó el entusiasmo de los criollos, quienes por aquellos años se debatían entre la aristocracia de la esgrima o los por entonces populares pelota vasca y las riñas de gallos.
En 1867 los hermanos Thomas y James Hogg fundaron el Buenos Aires Football Club en la calle del Temple (hoy Viamonte) 38, donde lo practicaban con carácter amistoso y amateur. Trece años más tarde, un 20 de junio, se enfrentaron por primera vez dos equipos de acuerdo con las leyes que rigen su juego en el Buenos Aires Cricket, asentado en el predio donde actualmente se levanta el Planetario.
Tras la posterior instalación de los ferrocarriles, el fútbol comenzó a ser aceptado por los directivos y empleados de origen británico y se formaron numerosas asociaciones en las cuales se frecuentaba la práctica del juego. Así surgieron entidades como el Lomas Athletic Club, el Buenos Aires–Rosario Railway, el Quilmes Athletic Club, el Flores Athletic Club, el Belgrano Athletic, o el English High School que sería el antecesor del legendario Alumni.
Con estos antecedentes, en 1891 se constituyó la Argentine Association Football League, – formación de corta vida (antecedente de la Asociación de Fútbol Argentino – A.F.A.) – que organizó en nuestro país el primer torneo, en el que intervinieron cuatro equipos y que obtuvo Saint Andrews quien se convirtió en el primer campeón del fútbol argentino. Simultáneamente el juego se practicaba en las calles y en los patios de los conventillos con un invento criollo: la pelota de trapo.

Golf
A partir de 1879, los ingleses contratados para la construcción del ferrocarril en nuestro país, fueron introduciendo el golf, entre otros deportes de procedencia británica.
El escocés Valentín Scroggie es reconocido como el padre del golf argentino, debido a que jugó aquí el primer match en el año 1892, en la plaza de la localidad de San Martín.
Posteriormente se fundó en el barrio de Belgrano el San Martín Golf Club, cuyo campo era en realidad un baldío, lleno de pozos y pastizales. También por aquel entonces tuvo lugar la construcción de la primitiva cancha del Hurlingham Club y en 1893, la del Lomas Athletic Club. En este espacio se jugó el primer torneo para damas y en 1895, Uruguay y Argentina disputaron el Primer Campeonato Amateur del Río de la Plata.
Juan Dentone era por estos años de finales del siglo XIX, el único profesional de golf nacido en el país, que ejercía como tal en el Lomas Athletic Club. En Buenos Aires sólo existían cuatro clubes dedicados a esta actividad deportiva y uno en el interior del país: el Rosario Golf Club, instituciones que mantenían entre sí una fluida comunicación.



Hockey
Sobre patines: Hace muchos años la Federación Internacional de Hockey sobre patines se propuso introducir este deporte en América del Sur. Desde que en 1960 participó por primera vez en un mundial de la especialidad, el seleccionado argentino, tanto el masculino como el femenino, nunca bajó de la quinta ubicación.
El logro más recordado fue su primera coronación cuando en 1978 en el Estadio del Parque de Mayo de la ciudad de San Juan, meca de este deporte. Luego llegarían los títulos de 1984 en Novara, Italia; 1995 en Recife, Brasil y en 1999 en Reus, España.
Además, participó como deporte demostrativo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 donde obtuvo la medalla dorada.
Por su parte, el combinado femenino participó en tres mundiales de los cuales ganó los de 1998 en Buenos Aires y de 2002 en Pa, en los que siempre estuvo en el podio, y obtuvo el título en Paços de Ferreira, Portugal.

Sobre césped: En nuestro país este deporte ingresó a principios del siglo XX de la mano de ciudadanos británicos que jugaban en los clubes de su colectividad. En 1908 se llevaron a cabo los primeros torneos entre Belgrano Athletic, San Isidro Club y Pacific Railways (hoy San Martín) y en ese mismo año se formó la Asociación Argentina de Hockey. Un año después, se autorizó la afiliación de conjuntos femeninos.
En junio de 1968 se realizó en Rosario el Primer Congreso Argentino de Hockey, en el que se
el Campeonato Nacional y en 1983, en San Miguel de Tucumán, se fundó la Confederación Argentina de Hockey sobre Césped y Pista.
Recientemente nuestro hockey femenino sobre césped alcanzó el esplendor internacional con el equipo de Las Leonas que, entre otros logros, obtuvo la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, campeonas en el Champions Trophy en Holanda 2001, campeonas mundiales en Perth 2002 y medalla de bronce en los Olímpicos de Atenas 2004.






Pato
Esta diversión criolla nació, como su nombre lo indica, a raíz de una disputa entre paisanos montados a caballo por un pato de verdad, introducido en una bolsa de cuero con un par de manijas, lo que generó el clásico tironeo para arrebatárselo unos a otros.
Los testimonios de su práctica se remontan a 1610 y no estuvo exento de polémicas, puesto que en diversas crónicas hay referencias al riesgo que entrañaba esta diversión. Como ejemplo, hay un auto eclesiástico de fines del siglo XVII que advertía que quienes participaran en estas lides serían excomulgados y en 1822 el gobernador de Buenos Aires, General Martín Rodríguez, prohibió este juego, iniciativa en la que fracasarán Juan Manuel de Rosas y otros gobernantes.
El pato sobrevivió en los campos argentinos y en 1937 Alberto de Castillo Posse decidió transformarlo en un deporte y redactó su primer reglamento. Un año más tarde, se derogó la prohibición y en 1941 los campos en que se practicaba se unieron para fundar la Federación Argentina de Pato.
En 1953, un decreto del Poder Ejecutivo Nacional lo declaró Deporte Nacional.

Polo
Llegó a nuestro país hacia 1875 de la mano de habitantes ingleses y se afincó especialmente en la Provincia de Santa Fe. David Shennan es considerado el precursor del polo argentino y fue en su estancia, "Negrete", donde se organizó el primer partido entre un equipo citadino y otro rural. La práctica se hizo frecuente en otras estancias y, con el tiempo, se abrieron clubes en Venado Tuerto, Cañada de Gómez, Quilmes y Flores, para finalmente en 1888, desembocar en el más destacado: el Hurlingham, remedo de su homónimo londinense. Hacia 1892 nace la entidad The River Plate Polo Association que dará lugar, en 1922, a la Asociación Argentina de Polo. El polo dejaba de ser una práctica exclusiva de extranjeros para comenzar atraer a los criollos. Tal fue su progreso que ya en los juegos olímpicos de París 1924 el equipo conformado por Juan Miles, Enrique Padilla, Juan Nelson, Arturo Kenny, G. Brooke Naylor y A. Peña obtuvo la medalla dorada; un logro que se repetiría en Berlín 1936 de la mano Manuel Andrada, Andrés Gazzotti, Roberto Cavanagh, Luis Duggan, Juan Nelson, Diego Cavanagh y Enrique Alberdi.
La progresión de este deporte fue imparable, a tal punto que nuestro país es conocido como la meca del polo mundial y los torneos locales son seguidos desde todo el planeta.




Remo


Al igual que otros deportes, los orígenes del remo en nuestro país deben rastrearse al calor de la influencia británica en el Río de la Plata. Hacia 1871 los marinos ingleses competían entre sí representando a las embarcaciones de mar ancladas en el Riachuelo de Buenos Aires y en el río Luján, en Tigre. Dos años después se realizaron los primeros torneos, que contaron con la visita del –por entonces – Presidente de la Nación: Domingo Faustino Sarmiento. En 1893 se funda la Unión de Regatas del Río de La Plata y el 11 de noviembre de ese año se corre oficialmente, bajo su patrocinio, la primera regata oficial en aguas del río Luján. Por aquellos años, el deporte era ya practicado por una selecta elite de familias tradicionales, que le dieron a la actividad un tono aristocrático y que hicieron del Tigre una selecta zona residencial veraniega. En 1901 se funda la Asociación Argentina de Remo. Con el correr del tiempo, el deporte fue ampliando su base de sustentación, haciéndose familiar y popular, lo que determinó que el río Luján se convirtiera en el principal centro de casi todo el continente y que el 11 de noviembre se transformara en la fecha tradicional del remo argentino. Son innumerables las pruebas allí realizadas: promocionales, oficiales, campeonatos argentinos, sudamericanos y panamericanos se disputaron en sus aguas. En 1973, las autoridades locales declararon a Tigre como "Capital del Mini–turismo y Cuna del Remo Argentino".


Rugby
Sus primeros antecedentes se remontan a 1873 cuando dos equipos de aficionados británicos: el Ciudad y el Bancos, se enfrentaron en el Buenos Aires Cricket de Palermo.
Desde 1882 el deporte comenzó a practicarse en el Club Atlético de Rosario, considerado como la institución pionera del rugby en América Latina. En ese entonces, los jugadores eran residentes británicos que solían alternar este deporte con otros, especialmente fútbol, tenis y polo durante la temporada otoño–invierno, mientras que reservaban la primavera y el verano para el cricket y el remo.

En 1899 se funda la River Plate Rugby Union Championship, antecedente directo de la actual Unión Argentina de Rugby y en 1904 se inscribe el primer equipo criollo: el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería. Al sumarse al rugby el Club Gimnasia y Esgrima, las actas de la River Plate Rugby Union Championship dejaron de redactarse en inglés, como era la práctica usual, para ser escritas en español.

Tenis
La Argentina comenzó a destacarse en el “deporte blanco” en la década del 50 con Oscar Furlong, Enrique Morea, Mary Therán de Weiss y en los 60 con Julián Ganzábal y Oscar Escribano. Sin embargo, su explosión llegó a principios de los 70 de la mano del zurdo marplatense Guillermo Vilas quien junto a Ricardo Cano, y más tarde José Luis Clerc, pusieron al tenis argentino en las instancias finales de la Copa Davis. Con esas grandes actuaciones, este deporte se popularizó –hasta entonces considerado aristocrático– y generó la aparición de canchas y jugadores en todos los rincones del país.
En la década del 80 Gabriela Sabatini, con apenas 14 años, le dio nuevo impulso nacional y con la llegada del siglo XXI una nueva camada, conocida como la “Legión Argentina” puso a nuestro tenis en lo más alto del mundo.
Esta generación, integrada entre otros por David Nalbandián, Gastón Gaudio y Guillermo Coria, aún no alcanzó su techo y se reconocen como herederos de Guillermo Vilas.


Vóley
Este deporte fue introducido en la Argentina en 1912 por la Asociación Cristiana de Jóvenes. En 1932 se funda la Federación Argentina de Vóleibol, conjuntamente con la de pelota al cesto. Al año siguiente se organiza el primer campeonato nacional de primera división, consagrándose en categoría damas: el INEFA y en caballeros, la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes).
La publicación del primer reglamento oficial se produjo en 1936, aprobándose luego el de pases y clasificación de jugadores. En 1939 se reglamentan tamaño y peso de los balones; en 1941 la Federación ingresa en la Confederación Argentina de Deportes y al Comité Olímpico Argentino. Al año siguiente se resuelve que el vóleibol y la pelota al cesto marchen por caminos independientes.
La selección argentina masculina de mayores participó por primera vez en una competencia oficial internacional en 1951: el Campeonato Sudamericano en Río de Janeiro, Brasil, alcanzando el cuarto puesto. También en dicha ciudad tuvo lugar, en 1960, la primera participación en un Mundial, ocupando nuestra selección el décimo quinto puesto




MÁS DEPORTES
Intro:
El fuerte caudal inmigratorio representado por las colectividades italianas y españolas –las más numerosas en el país– trajo aparejado el surgimiento de organizaciones que, atendiendo a los intereses de la comunidad a la que pertenecían, comenzaron a propiciar espacios de recreación.








Ciclismo
El ciclismo surge como actividad profesional a partir de 1890; 3 años más tarde se celebra el primer campeonato mundial, con pruebas de velocidad y medio fondo.
En nuestro país, por iniciativa de un grupo de deportistas de origen itálico se funda en 1898 el Club Ciclista Italiano que obtuvo el reconocimiento jurídico en 1909, cambiando de nombre 3 años más tarde por el que todavía ostenta: Club Italiano.
En cuanto a las figuras consagradas, cabe señalar que en 1911 nace en Godoy Cruz, Provincia de Mendoza, Martín Remigio Saavedra, quien fuera junto con su hermano Cosme, dominador absoluto durante 10 años de este deporte en la Argentina. Fue ganador de más de 300 competencias (200 en pista y 100 en ruta) y el principal protagonista de los famosos Seis días, celebrados a comienzos de la década del 40 en el Estadio Luna Park de Buenos Aires.
Otras figuras destacadas: los hermanos Gabriel y Juan Curuchet, quienes ganaron las medallas de plata y bronce en la Copa del Mundo de Cali y Trexeltown en 1997, entre otros logros. Cabe destacar que Gabriel logró en 2004 la primera medalla de oro para la Argentina en la historia de los mundiales, junto a Walter Pérez.


Pelota Vasca
Este juego llegó al país de la mano de la inmigración vasca y hay testimonios de su práctica, en distintas modalidades, que se remontan al 1800. Era un juego popular que sólo requería como escenario una pared, por lo que muy pronto ganó en popularidad. Con el crecimiento y la consolidación de la comunidad vasca se crearon, alrededor de 1880, varios frontones. Alcanzó este deporte tal expansión que varios “pelotaris” venían desde el extranjero a demostrar su talento. Entre estos cotejos se destaca el llamado “partido del siglo” entre el vasco Indalecio Saraketa, “Chiquito de Eibar” y el uruguayo Pedro Zabaleta “Paysandú”, que convocó a más de ocho mil espectadores.
Entre todas las modalidades que reconoce el juego, la que más prosperó en nuestro país fue la de pelota con paleta angosta o paleta argentina con pelota de goma, tal su nombre federativo.


Tenis de mesa
En 1904 se realizó el primer torneo de tenis de mesa en la Asociación Cristiana de Jóvenes. La actividad fue creciendo intensamente hasta que el 17 de Noviembre de 1930 se fundó la Federación Argentina de Ping–Pong. La actividad se hizo fuerte primero en Rosario y después en Mendoza, para luego extenderse rápidamente a todo el país. Con este nuevo impulso, la Argentina se convirtió en organizadora del primer campeonato sudamericano de tenis de mesa. De aquel equipo cabe destacar la actuación de Egidio Cosentino (quien fuera tricampeón sudamericano) y de José Ganc, quien hoy, con 84 años, continúa aún en la práctica activa de este deporte. Otras figuras destacadas como Gustavo Patiño o Néstor Tenca hicieron historia, imponiéndose ante jugadores imbatibles.
Internacionalmente debe destacarse la actuación en el Campeonato Mundial de Inglaterra–1997 del jugador Liu Song, nacionalizado argentino.
Hoy en día el deporte ha sufrido numerosos cambios técnicos con el agrandamiento de la bola a 40 mm. )

LA POESÍA

La poesía

Por José M. Monjo

La palabra verso deriva del latín versus que significa surco, hilera. En poesía se utiliza para designar las líneas que integran un poema. El conjunto de versos constituyen una estrofa.

Denominación de los versos

Según la cantidad de sílabas poéticas, los versos se denominan: bisílabos, trisílabos, tetrasílabos, pentasílabos, hexasílabos, heptasílabos, octosílabos, eneasílabos, decasílabos, endecasílabos, dodecasílabos, tridecasílabos y alejandrinos (de 14 sílabas).
Se clasifican en versos de arte mayor (los de 9 sílabas en adelante) y los de arte menor (de dos a ocho sílabas).

Tipos de estrofas

·       Terceto: estrofa de tres versos de arte mayor.
·       Cuarteto: estrofa de cuatro versos de arte mayor (a partir de 9 sílabas).
·       Cuarteta: cuando los versos son de arte menor.
·       Quinteto: está formado por cinco versos de arte mayor, rimados a gusto del poeta.
·       Quintilla: cuando los versos son de arte menor.

El ritmo del poema

A diferencia de la prosa, la poesía se caracteriza por la musicalidad, por el ritmo. Esta última palabra proviene del griego y significa movimiento regular y medido. Se lo obtiene de diversas maneras:
·       La métrica: cantidad de sílabas de cada verso. Para medirlos se toma como unidad a la sílaba. Pero deben tenerse en cuenta: la sinalefa (fusión de la vocal final de una palabra con la inicial de la siguiente); la sinéresis (fusión de dos vocales que normalmente no forman diptongo) y la diéresis (leer el diptongo como si fueran dos sílabas).
·       La rima: coincidencia del sonido a partir de la última sílaba acentuada de cada verso. Cuando coinciden todos los sonidos (vocales y consonantes), la rima es consonante. Cuando solo coinciden las vocales, es asonante. Los versos sin rima se llaman libres.

El lenguaje poético, un desafío al lector

El anhelo del un poeta de todos los tiempos es valerse de palabras para crear emociones.
El lenguaje de la poesía se opone a una recepción inocente. La poesía es otro idioma. Hay que entrar en otro código.
El poeta juega con las palabras (que adquieren múltiples significados), con su sonido, con los espacios. Por eso, el cómo (la forma en que se dice) es tanto o más importante que el qué (el tema).
El poeta crea una voz llamada el “yo poético” o “yo lírico” que es el que habla en el poema y se manifiesta con verbos y pronombres en primera persona. A veces este “yo” tiene como destinatario a un “tú” que aparece en el texto a través de la segunda persona gramatical.
En los poemas se pueden utilizar diversas tramas: descriptivas, narrativas, conversacionales.
Dado que la intención del poeta es crear belleza, ya sea para expresar sus sentimientos, denunciar una situación social, describir un paisaje, utiliza la función poética que se manifiesta en la utilización de variados recursos literarios.

Recursos literarios:

  • Comparación: establece una relación de semejanza entre dos términos a través de nexos comparativos “como”, “cual” o de los verbos “semejar”, “parecer”.
Ej: aquel amor es como un océano de fuego. 
                                                                       (Soda Stereo)
  • Metáfora: identifica un elemento real con otro imaginado. Ej.
                             Mi verso es un ciervo herido
                             Que busca en el monte amparo.
                                                                             (José Martí)
     Como el elemento real está presente, esta metáfora se denomina impura. Cuando no lo está, se llama impura. Ej:
                             Otoño de oro molido
                             Y de aire pesado por filtro.
                                                                             (Juana de Ibarbourou)
  • Personificación: otorga cualidades o acciones y características propias de las personas a seres inanimados. Ej:
La luna llegó a la fragua
con su polizón de nardos.
                                               (Federico García Lorca)

  • Antítesis: es una oposición de conceptos a través de la utilización de antónimos. Ej:
Mi fea, eres una castaña despeinada,
mi bella, eres hermosa como el viento.
                                               (Pablo Neruda)

  • Enumeración: acumulación de palabras que expresa objetos, acciones o cualidades. Ej:
Corta con los cuchillos de tu risa la sombra
la noche, la mañana, la miel del mediodía.
                                               (Pablo Neruda)

  • Hipérbole: consiste en una exageración que se sale de la realidad. Presenta de manera desproporcionada cualquier hecho, situación, característica o actitud, sea por exceso o por defecto. Ej:
-        ¡Te llamé como un millón de veces!
-        Tanto dolor se agrupa en mi costado que,
                        por doler, me duele hasta el aliento.
                                                                 (Miguel Hernández)

  • Repetición: reiteración de palabras, una familia de palabras o una construcción completa para lograr un determinado efecto: Ej:
El niño la mira, mira,
el niño la está mirando.
                                               (Federico García Lorca)
  • Anáfora: consiste en la repetición de una o más palabras al comienzo de dos o más versos o estrofas. Ej:
Junto vuelan por el cielo
juntos vuelan par a par.
                                               (Romance anónimo)

  • Paralelismo: reiteración de una misma estructura sintáctica. Generalmente va unido a la anáfora, como en el ejemplo anterior.

Lean los siguientes poemas:

                        Cuando besas

                        Déjame ver tus ojos
                        cuando besas.
                        Quiero ver a la luz caer de hinojos
                        por ti, que desde el beso a Dios regresas.
                        Y ver también a Dios, en una de ésas.
                                                                                   (Jorge Vocos Lescano)

                        Mass media

De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con Internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto.
Mario Benedetti, la vida ese paréntesis. Seix Barral, Buenos Aires, 2006
Amor eterno

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la Tierra
como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
                                                           Gustavo Adolfo Becquer  (español)

Crespón: paño negro que se usaba en los oficios fúnebres.
Actividades:

  1. El poema de Becquer puede dividirse en dos partes. ¿Qué conector lo indica? ¿Qué se expresa en cada una?
  2. ¿Qué tono predomina en cada texto? Romántico, trágico, humorístico, nostálgico, burlesco.
  3. Descubran los siguientes recursos literarios utilizados por Becquer:
Comparación, metáfora, anáfora, hipérbole, paralelismo.
  1. Identifiquen tipo de estrofa, métrica y rima del poema.

La literatura contemporánea: resonancias con el pasado.

Alfonsina Storni, poetisa argentina (1892-1938) retoma la problemática de la mujer planteada por Sor Juana Inés de la Cruz. Si bien fue una escritora del siglo XX, también ella debió luchar para insertarse en el mundo intelectual donde los hombres constituían la mayoría.


Hombre pequeñito

Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
suelta tu canario que quiere volar…
Yo soy el canario, hombre pequeñito,
déjame saltar.

Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
hombre pequeñito, que jaula me das.
Digo pequeñito porque no me entiendes,
Ni me entenderás.

Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
ábreme la jaula, me quiero escapar;
hombre pequeñito te amé media hora,
No me pidas más.

                                                        Alfonsina Storni

  • ¿Por qué lo llama hombre pequeñito?
  • ¿Qué simboliza la jaula?
  • ¿En qué verso se manifiesta la imposibilidad de diálogo?


La que comprende

Con la cabeza negra caída hacia delante
está la mujer bella, la de mediana edad,
postrada de rodillas, y un Cristo agonizante
desde su duro leño la mira con piedad.


En los ojos la carga de una enorme tristeza
en el seno la carga del hijo por nacer,
al pie del blanco Cristo que está sangrando reza:
-¡Señor, el hijo mío que  no nazca mujer!

Alfonsina Storni.

  • ¿Qué expresiones señalan el estado de angustia de la mujer?
  • ¿Qué significa el título? ¿Qué comprende la mujer?
  • ¿Qué denuncia el ruego fina?


¿Seremos entregados a los bárbaros fieros?
¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?
¿Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros?
¿Callaremos ahora para llorar después?

                                                        Rubén Darío, “Los cisnes”

Soneto LXVI

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego,
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero.
Te odio sin fin, y odiándote te ruego
y la medida de mi amor viajero
es no verte y mamarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Pablo Neruda, en Cien sonetos de amor.